¿Estamos dispuestos a renunciar a nuestros sueños para cumplir los planes de Dios?

Ahora que entré a la universidad pude entender parte del plan que Dios tiene para mi vida.

Mi escuela es aquella que se rige por valores, pero sobre todo, es aquella que enseña a los estudiantes a tratarse como familia.

En la institución existen ciertas costumbres que te hacen sentir como en casa.

Debo decirles que el primer día mi asesora de carrera nos comentó que que los alumnos de 2do año habían hecho una colecta voluntaria para ofrecernos un desayuno de bienvenida. (Ojo aquí, los alumnos de 2do año todavía no nos conocen).

El tercer día, al finalizar nuestro curso introductorio, nos dijeron que los alumnos de 3er y 4to año, como suelen hacerlo desde hace ya varios años, nos tenían una pequeña sorpresa.

¿Cuál era la sorpresa? ¿Nos darían una bienvenida al estilo “food war”? Ó ¿Nos aventarían globos con agua para después aventarnos harina y plumas y terminar como un pollo?

Mmmm no. Se supone que cada alumno dona una libreta voluntariamente, la cual está forrada y decorada personalmente. Ahaa, se me olvidaba, también obtuvimos una paleta payaso. #Glory

No se trata de lo que nos puedan dar (materialmente), sino de la intención que ellos tuvieron al regalar y disponer su dinero para personas que no conocen, aún.

Esto me hizo recordar algo que Dios me dijo hace mucho tiempo:” -los guiarás y harás de todos ellos una familia, porque eso son.”

Los “hermanos mayores”, como los llama mi asesora, fueron enseñados para amar su profesión, para respetar, enseñar y sobre todo, dar ejemplo a los más pequeños. Eso es lo que hace una familia.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con el título de este blog? Pues no es por ser mala onda, pero tendrán que esperar al fin de semana para leer el nuevo blog, jijiji.


Continuará…

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Haciendo las paces.

“Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvamos a Jehová”.

Lamentaciones 3:40 RVR1960

Para una persona, el aceptar que ha fallado es difícil. 1 Corintios 10:13 dice: “Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir”.

¿Te alejaste porque pensaste que Dios te dio mucha carga?  Verdaderamente Dios nos conoce tan bien que sólo nos da las pruebas que podemos manejar, y no somos los únicos, les pasa a todos.

El otro día me encontraba lavando los trastes (haha) y entonces había una olla que estaba quemada, porque bueno, mi hermana y yo no supimos cómo hacer el arroz, haha. Entonces al querer lavar la olla me dí cuenta que no se le quitaba lo quemado y que iba a ser muy difícil quitarselo, pero no imposible. Es por eso que la llené con agua caliente y la dejé remojando unos dos días. La lavé a los dos días y fue muy fácil limpiarla, pues ésta ya había pasado por un proceso para poder quitar lo quemado.

Así es como Dios obra. Cuando regresamos a Él y hacemos las paces debemos pasar por un proceso para quitar lo quemado y ser completamente restaurados.

Éste proceso no es de dos días. Éste necesitará bastante tiempo y sobre todo, necesitaremos ser fuertes ante cualquier cosa que nos quiera hacer caer de nuevo.

Si tú ya tomaste la decisión de regresar a casa a hacer las paces con papá, te felicito, pues éste es el primer paso para empezar con el plan que Dios tiene para ti. Lo importante es no alejarnos de nuevo. ❤